
El 13 de febrero de 2026, en el Milano Ice Skating Arena del complejo de Milan-Cortina, el patinaje artístico masculino vivió una de las noches más inesperadas en la historia reciente del deporte: Mikhail Shaidorov (Kazajistán) ganó la medalla de oro con 291.58 puntos, mientras que Yuma Kagiyama y Shun Sato (ambos de Japón) completaron el podio con 280.06 y 274.90 puntos respectivamente. Ilia Malinin, favorito y campeón mundial vigente, llegó líder tras el programa corto, pero sufrió un desastroso libre y terminó en el octavo puesto con 264.49 puntos.
Resumen del evento
La prueba masculina se disputó en dos segmentos, el programa corto el 10 de febrero y el libre el 13 de febrero. Participaron 29 patinadores de 21 países, y el desenlace llegó en la segunda parte, cuando varios favoritos fallaron y un competidor dotado de gran consistencia técnica, Mikhail Shaidorov, ofreció el libre más sólido de la noche.
- Fecha programa corto: 10 de febrero de 2026
- Fecha programa libre: 13 de febrero de 2026
- Lugar: Milano Ice Skating Arena (Forum di Milano)
- Competidores: 29, de 21 naciones
“It was my goal. It's why I wake up and go to training every day, that's what it's all for,” comentó el campeón tras su rutina, resumiendo la mezcla de planificación y ejecución que marcó la victoria.
El programa corto y la ventaja de Malinin
Ilia Malinin llegó a la final con la ventaja del programa corto, gracias a un desempeño con alta dificultad técnica que le había dado un pequeño colchón de puntos. Malinin, a sus 21 años, había dominado buena parte de la temporada previa y era considerado favorito por su arsenal de saltos cuádruples, incluida la histórica ejecución del quadruple axel en otras competiciones.
Los comentaristas y técnicos señalaban que, con una ventaja de poco más de cinco puntos, Malinin tenía margen para una libre estratégica. Sin embargo, el patinaje olímpico no solo premia la dificultad, también castiga la inconsistencia y la presión mental.
La libre y el vuelco inesperado
La libre fue una sucesión de emociones, con altibajos y giros en la clasificación. Shaidorov, ubicado quinto tras el corto, ofreció un libre prácticamente impecable, con cinco saltos cuádruples y un control inusual para alguien cuyo país no figura tradicionalmente entre las potencias del patinaje. Su puntuación total, 291.58, fue la más alta de la noche.
Malinin, que cerraba la competición como último grupo, realizó un libre marcado por errores: intentos fallidos del quad axel, caídas y elementos reducidos. Tras su actuación, dijo en una entrevista breve y sincera:
"I blew it."
Esa frase, breve pero elocuente, resumió la lectura general: una mezcla de presión, expectativas y una noche en la que la técnica cedió ante la tensión.
Tabla: Clasificación final, top 10
Puesto | Patinador | País | Puntos totales |
|---|---|---|---|
1 | Mikhail Shaidorov | KAZ | 291.58 |
2 | Yuma Kagiyama | JPN | 280.06 |
3 | Shun Sato | JPN | 274.90 |
4 | Jun-Hwan Cha | KOR | 273.92 |
5 | Stephen Gogolev | CAN | 273.78 |
6 | Petr Gumennik | AIN | 271.21 |
7 | Adam Siao Him Fa | FRA | 269.27 |
8 | Ilia Malinin | USA | 264.49 |
9 | Daniel Grassl | ITA | 263.71 |
10 | Nika Egadze | GEO | 260.27 |
Análisis técnico
Shaidorov construyó su triunfo sobre dos pilares: limpieza y contenido alto. En una era en la que la guerra por los cuádruples domina las decisiones de programa, su libre combinó riesgo y control, lo que le permitió subir del quinto puesto al primer lugar.
Malinin, por su parte, lleva la etiqueta de innovador técnico, pero la noche mostró la vulnerabilidad de un enfoque extremadamente exigente. Los errores en los lanzamientos y las sustituciones de saltos redujeron drásticamente su valoración técnica y artística.
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Ejemplo de elementos clave (resumen técnico):
- Shaidorov (libre): 5 cuádruples, triple Axel limpio, alta ejecución en pasos y componentes.
- Malinin (libre): intento de quad axel fallado, dos caídas, varios saltos reducidos o 'popped'.
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Voces desde la pista: interpretaciones y reacciones
Presentar varios puntos de vista ayuda a entender la complejidad del hecho:
- Entrenadores y analistas técnicos resaltan la madurez competitiva de Shaidorov, y su capacidad para mantener limpieza bajo presión.
- Seguidores y parte de la prensa internacional señalaron la ``maldición'' olímpica, la idea de que los grandes favoritos sufren más la presión en Juegos; especialistas en psicología deportiva advierten que la experiencia y el manejo emocional son tan decisivos como la técnica.
- Desde el lado de Estados Unidos, hubo un sentimiento de sorpresa y tristeza por Malinin, pero también de apoyo y llamado a la resiliencia, dado que su carrera sigue siendo joven.
¿Qué significa para el futuro del patinaje masculino?
- La victoria de Shaidorov demuestra que el margen entre países tradicionales y emergentes se estrecha cuando hay un atleta que combina técnica y consistencia.
- La derrota de Malinin relanza el debate sobre la relación entre dificultad técnica máxima y estabilidad competitiva, y sobre la necesidad de equilibrar dificultad con fiabilidad.
- En términos de espectáculo, la prueba reafirma que el patinaje es impredecible, y que Juegos Olímpicos, por su formato y carga simbólica, siguen siendo el gran laboratorio emocional del deporte.
Conclusión
La final masculina de Milan-Cortina 2026 quedará en la memoria por su dramatismo: un campeón sorprendente, una noche difícil para el favorito, y la confirmación de que el patinaje artístico masculino avanza hacia un equilibrio entre riesgo técnico y ejecución segura. Para los atletas, entrenadores y federaciones, las lecciones son claras, la próxima era exigirá tanto cuádruples, como fortaleza mental, y una planificación estratégica que priorice la ejecución en el gran día.
Si hay una lectura optimista, es que el deporte ganó en narrativa: nuevas caras en el podio, historias de superación y la promesa de que los próximos campeonatos serán, otra vez, impredecibles y emocionantes.